miércoles, 29 de febrero de 2012

PARTICIPACIÓN DE LOS GRADUADOS EN LAS UNIVERSIDADES


Al tenor del mandato constitucional (Art. 351 de la Constitución) que reza el principio de cogobierno, las universidades serán dirigidas por sus autoridades, docentes, empleados y trabajadores, estudiantes y graduados.

Con relación a los graduados, aquellos tienen derecho a participar en calidad de integrantes del máximo organismo colegiado de gobierno universitario, incluso las universidades y escuelas politécnicas deben obligatoriamente conformar Comités Consultivos de graduados para abordar temas relacionados al desarrollo académico de las instituciones. Así lo prescribe el Art. 47 de la Ley Orgánica de Educación Superior, que dice: Las universidades y escuelas politécnicas públicas y particulares obligatoriamente tendrán como autoridad máxima a un órgano colegiado académico superior que estará integrado por autoridades, representantes de los profesores, estudiantes y graduados…” La participación puede ser del 1% al 5% del personal académico con derecho a voto, sin contar al Rector y Vicerrector.

De acuerdo al segundo inciso del Art. 60 de la mencionada ley, para ser parte del organismo colegiado se requiere encontrarse graduado (indiferentemente de la fecha), y haber egresado por lo menos cinco años antes (obligatorio) de ejercer dicho derecho. Serán elegidos mediante votación universal, directa y secreta, pudiendo ser reelegidos por una sola vez.

Elecciones en la UNL.

En el proceso electoral convocado por la Universidad Nacional de Loja para el 26 de abril de 2012, pueden ya participar los graduados pero antes deben empadronarse en la secretaría general de la Universidad hasta el jueves 01 de marzo según la convocatoria.

domingo, 26 de febrero de 2012

Próximas elecciones en UNL


El 26 de abril de 2012, desde las 08h00 hasta las 16h00, la Universidad Nacional de Loja, vivirá un proceso electoral para elegir a los integrantes del Consejo Académico Superior. Están llamados a inscribir sus candidaturas los docentes, estudiantes, graduados, empleados y trabajadores de la Universidad. Los estudiantes de la modalidad de estudios a distancia y de las extensiones universitarias tienen derecho al sufragio.

Se elegirá: 3 representantes generales por los docentes, con dos suplentes cada uno; 5 representantes de los docentes de las áreas Académico-Administrativas, con dos suplentes cada uno; 2 representantes de los estudiantes, cada uno con dos suplentes; un representante por los graduados, con dos suplentes; y, un representante por los empleados y trabajadores, con dos suplentes, según información publicada en la web de la Universidad.

Requisitos graduados.

Para elegir y ser elegidos, se requiere haber registrado el título profesional en la SENESCYT, no mantener relación de dependencia con la UNL y haber egresado por lo menos, cinco años antes a la fecha de la elección. Además, es necesario empadronarse en la Secretaría General de la Universidad en horario de 08h00 a 12h30  y de 15h00 a 18h30  hasta el 1 de marzo de 2012.

Inscripción de listas.

La inscripción de las listas que contengan las candidaturas se harán en la Secretaria General de la UNL, hasta las 18h30 del martes 27 de marzo del 2012.


sábado, 25 de febrero de 2012

Universidad e inserción social


Por: Frei Betto

ALAI AMLATINA.- ¿Por qué decimos universidad y no pluridiversidad? Se trata de una institución que aglutina diversas disciplinas. Multicultural, en ella cohabita la diversidad de saberes. El título de universidad simboliza la sinergia que debiera existir entre los diversos campos del saber.

Pero hoy, lamentablemente, la característica de nuestras universidades es la falta de sinergia. Carecen de un proyecto pedagógico estratégico. No se preguntan sobre qué categoría de profesionales quieren formar, con qué objetivos, de acuerdo con qué parámetros éticos.

Y cuando no se hace tal indagación es el sistema neoliberal, centrado en el paradigma del mercado, quien impone la respuesta. No hay neutralidad. Si el limbo ha sido abolido recientemente de la doctrina católica, en el campo de los saberes él nunca tuvo un lugar.

Un cristiano cree los dogmas de su iglesia. Pero es por lo menos ingenuo, si no ridículo, como señala el filósofo Hilton Japiassu, que un maestro o investigador académico crea en el publicitado dogma de la inmaculada concepción de la neutralidad científica.

¿En qué medida nuestras instituciones de enseñanza superior son verdaderamente universidades, o sea se rigen por una dirección, un enfoque dialógico, un proyecto pedagógico estratégico? ¿O se limitan a formar profesionales cualificados desprovistos de espíritu crítico, volcados a propagar el sistema de apropiación privada de riquezas en detrimento de los derechos colectivos e indiferentes ante la exclusión social?

La universidad, como toda escuela, es un laboratorio político, aunque muchos lo ignoren. Y la política, como la religión, tiene un aspecto opresor y un aspecto liberador. Como diría Fernando Sabino, son navajas de dos filos.

Uno de los factores de desalienación de la universidad reside en la extensión universitaria, que es el puente entre la universidad y la sociedad, la escuela y la comunidad.

Las universidades nacieron a la sombra de los monasterios. Éstos antiguamente eran erigidos distantes de las ciudades, lo que inspiró la idea de ‘campus’, centro escolar que no se mezcla con las inquietudes diarias, donde alumnos y profesores, monjes del saber, vivían enclaustrados en una especie de cielo epistemológico. Como señalaba Marx, desde allí contemplaban la realidad, tranquilos, arrullados por las musas, encerrados en el confortable recinto de una erudición especializada que poco o nada influía en la vida social.

Esa crítica a la universidad data del siglo 19, cuando se inició la extensión universitaria. En 1867 la universidad de Cambridge, Inglaterra, promovió un ciclo de conferencias abierto al público. Por primera vez la academia abría sus puertas a quien no estaba matriculado, lo que dio origen a la creación de universidades populares.

Antonio Gramsci estudió en una universidad popular en Italia. Esa experiencia le hizo despertar al concepto de universidad como aparato hegemónico que se relaciona con la sociedad de modo legitimador o cuestionador. Para él una institución crítica debería producir, a través de los mecanismos de extensión universitaria, conocimientos accesibles al pueblo.

En América Latina, antes de Gramsci ya se dio el pionerismo de la reforma de la universidad de Córdoba, en 1918. La clase media se movilizó para que las universidades, controladas por los hijos de los latifundistas y por el clero, se abrieran a otros segmentos sociales. Y se originó una fuerte protesta contra la enajenación olímpica de la universidad, su senil inmovilidad, su desprecio hacia las creencias de la comunidad que la rodea.

La propuesta de abrir la universidad a la sociedad alcanzó su madurez, en América Latina, en el 1° Congreso de Universidades Latinoamericanas, reunido en la universidad de San Carlos, de Guatemala, en 1949. En el documento final se decía: “La universidad es una institución al servicio directo de la comunidad, cuya existencia se justifica en tanto desempeña una acción continua de carácter social, educativo y cultural, aliándose a todas las fuerzas vivas de la nación para analizar sus problemas, ayudar a solucionarlos y orientar adecuadamente a las fuerzas colectivas. La universidad no puede permanecer ajena a la vida cívica de los pueblos, pues tiene la misión fundamental de formar generaciones creadoras, plenas de energía y de fe, consciente de sus altos destinos y de su indeclinable papel histórico al servicio de la democracia, de la libertad y de la dignidad de los hombres”.

Sesentaidós años después de esta alerta de la San Carlos, en este mundo hegemonizado por transnacionales de los medios más interesadas en formar consumistas que ciudadanos, nuestras universidades todavía no priorizan el cultivo de los valores propias de nuestras culturas ni participan activamente en el esfuerzo de resistencia y sobrevivencia de nuestra identidad cultural. Lo cual debiera traducirse en mayor empeño por erradicar la miseria, el analfabetismo, la degradación ambiental, la superación de prejuicios y discriminaciones de orden racial, social y religioso. (Traducción de J.L.Burguet)

sábado, 4 de febrero de 2012

MANIFIESTO A LA COMUNIDAD UNIVERSITARIA Y CIUDADANIA LOJANA


Desde hace muchos meses la comunidad de docentes, empleados, trabajadores y estudiantes de la Universidad Nacional de Loja, estamos exigiendo al Rector, se cumpla con las normas legales que rigen a la institución y a la educación superior nacional, sin embargo, no hemos merecido ser escuchados, y por lo contrario se ha atropellado la institucionalidad con disposiciones bajo la directa responsabilidad del primer ejecutivo universitario, originando con su actitud el caos que se vive en la institución.

Es de su responsabilidad convocar y presidir las reuniones de la Junta Universitaria, organismo al cual debe respeto, sin embargo de las pocas reuniones realizadas, en ninguna de ellas se convocó para tratar acerca de la renovación democrática de los integrantes de este organismo.

La suspensión arbitraria de las actividades académico administrativas, la presencia por su llamado y autorización de las fuerzas policiales en los recintos universitarios, el desconocimiento a los gremios institucionales, convocatoria a actos públicos para su respaldo, poniendo en grave peligro la integridad de los miembros de la comunidad universitaria, hechos ocurridos y de dominio público en el mes de marzo de 2011, SIN HABER INFORMADO NI DADO CUENTA A NINGUN ORGANISMO DE GOBIERNO.

La suspensión por 90 días y posterior aceptación ilegal de las renuncias de los tres Directores de Área, Jurídica, de la Educación y Ciencias Médicas, no sumisos a su propuesta, a través del Director de Servicios Administrativos y Recursos Humanos, hecho que debió ser realizado por el ente nominador, como es la Junta Universitaria como lo establece el Reglamento de la U.N.L.

El dispendio del presupuesto universitario para la contratación de obras suntuarias, elevación de remuneraciones a determinados docentes por medio de la asignación de nuevas cargas horarias (a 40 horas, entre ellos docentes que pasan los 65 años de edad y que deben acogerse a los beneficios de la jubilación), la adquisición de bienes no indispensables para la academia, entre otras muchas arbitrariedades, sin contar con el organismo colegiado superior como es la Junta Universitaria ni Consejo Académico Administrativo Superior.

Esto configura, en parte, la irregular conducción de los destinos universitarios y la necesidad urgente de validar y legalizar su omnímoda voluntad, ante la presión cada vez mayor de los miembros de la comunidad universitaria, hizo que proponga en consulta a la Secretaría Nacional de Educación Superior, Ciencia, y Tecnología e Innovación, SENESCYT, y al Consejo de Educación Superior, CES, la aprobación de su PROYECTO DE RESOLUCION PARA EXPEDIR LA NORMATIVA DE TRANSICIÓN PARA LA INTEGRACIÓN DE LA JUNTA UNIVERSITARIA MEDIANTE LA ELECCION DEL COGOBIERNO UNIVERSITARIO DE ACUERDO A LA LEY ORGANICA DE EDUCACION SUPERIOR, a ser aprobado mediante consulta a la comunidad universitaria, hecho realizado mediante comunicación Nro. 20113336-R-UNL, de fecha 6 de octubre de 2011.

Su propuesta elevada a conocimiento del CES, para aprobar la normativa de transición, contiene entre otros: 
  1. La concesión al Rector, de las facultades, deberes y atribuciones que les corresponden a la Junta Universitaria y Consejo Académico Administrativo Superior; y, a los Directores de Área las facultades, deberes y atribuciones propios de los Consejos Académicos de Área. 
  1. Está en decurso el plazo para la entrega al CES-SENESCYT, de las reformas o el nuevo estatuto orgánico, el que entrará en vigencia luego de ser aprobado en esas instancias, sin embargo propone la reforma ilegal del estatuto orgánico, para integrar la Junta Universitaria, conforme a sus aspiraciones, esto es: Tres docentes generales, un docente representante por cada Área, el 25% de cogobierno para los estudiantes, lo que significa dos Representantes estudiantiles, un representante por los administrativos y trabajadores y un representante por los egresados, además del Rector y Vicerrector. Lo cual contraria la norma del estatuto orgánico de que la Junta se integre por: Dos representantes docentes por cada Área; 3 Representantes estudiantiles (corresponde al 25% establecido en la LOES); un representante por los administrativos y trabajadores; y, un representante por lo egresados, además del rector y vicerrector. 
Sobre esta propuesta el CES se pronuncia mediante oficio Nro. CES-79-2012, de fecha 12 de enero de 2012, dirigido al rector y suscrito por el Presidente del Consejo de Educación Superior en el sentido de que debe ADECUAR LA PROPUESTA A los artículos 59, 60, 61 y 62 de la LOES; así como SUPRIMIR lo relacionado con la concesión de las facultades que les corresponden a los organismos colegiados superiores, remarcando la vigencia de la Disposición Transitoria Vigésima Quinta de la LOES, que dice:Hasta tanto se constituya el CES y se aprueben los estatutos de las universidades y escuelas politécnicas, continuarán en vigencia los actuales estatutos siempre y cuando no entren en contradicción con las disposiciones de la LOES y este reglamento”.

Con fecha 30 de enero de 2012, el señor rector, publica en los medios impresos locales y en la web institucional la CONVOCATORIA a Referendo, a realizarse el 15 de febrero de 2012, para la aprobación y aplicación de la “NORMATIVA DE TRANSICIÓN DE CONFORMIDAD CON LA LEY ORGÁNICA DE EDUCACIÓN SUPERIOR Y SU REGLAMENTO”, sin publicar ni hacer conocer los textos oficiales de la Normativa ni la o las preguntas a la comunidad universitaria, lo cual fue requerido por los gremios de empleados y estudiantes, con peticiones del 1 de febrero de 2012, sin que se tengan contestación alguna.

Preguntamos a la comunidad universitaria y lojana:

¿CÓMO PUEDE UN CONGLOMERADO SOCIAL PRONUNCIARSE SOBRE UNA NORMATIVA, SIN CONOCER OFICIALMENTE SU CONTENIDO NI LA Ó LAS PREGUNTAS DEL REFERENDO?.

¿SERÁ LÍCITO INTEGRAR UN TRIBUNAL GENERAL ELECTORAL Y JUNTAS RECEPTORAS DEL VOTO, CON FACULTADES Y ATRIBUCIONES ABSOLUTAS, CUYAS RESOLUCIONES SON INAPELABLES Y CAUSAN EJECUTORIA INMEDIATA, SIN CONTAR CON LA PARTICIPACION EQUITATIVA DE DOCENTES, EMPLEADOS Y ESTUDIANTES, NI OBSERVADORES?

¿TODO ESTE PROCEDIMIENTO ESTARÁ APROBADO POR EL CONSEJO DE EDUCACIÓN SUPERIOR?